Periquito Barrado
  HISTORIA DEL TIMBRADO ESPAÑOL
 

Historia del Timbrado Español



El origen de nuestra raza se remonta al momento mismo en que se empezó a traer el canario silvestre a España, concretamente a Castilla, entre finales del siglo XIV y principios del XV. El principal atractivo del canario silvestre era su canto y en este aspecto es de suponer que se centraría su selección desde los inicios de su cría en cautividad.


Pocos datos disponemos acerca de aquellos primeros canarios domésticos, pero con el tiempo y, suponemos, con una selección de los cantores más aptos, se consiguió un tipo de canarios muy valorado por su canto y que se dio en llamar canario del País. Algunas zonas son citadas como focos de crianza más importantes, entre ellas Andalucía, Asturias y Cataluña. Especialmente famosos fueron los canarios de la localidad catalana de Vich, a los que se describió como aquellos "cuyo meritorio canto era apreciado fuera de nuestras fronteras por no emitir notas desagradables y sí, en cambio, multitud de variaciones bien vocalizadas y moduladas, en un repertorio contrastado de tonalidades diversas, en el cual (...) expresaban estrofas completas del canto del ruiseñor emitidas con discreta sonoridad y delicados tonos de voz".

El canario del País estuvo a punto de desaparecer debido a una serie de causas, las principales fueron:

1. La aparición en España de los primeros canarios rizados importados, que fueron cruzados con los "del País" para buscar características anatómicas más próximas a los canarios de postura (principalmente aumento de talla).

2. El auge del canario Roller, que hizo que la mayor parte de los escasos ejemplares puros "del País" que quedaban fueran cruzados.

3. La Guerra Civil Española y sus desastrosas consecuencias.

4. Para algunos autores también mermó el plantel de criadores el éxito que alcanzaron los canarios de "factor rojo".

En los años cuarenta un grupo de aficionados madrileños se propuso recuperar la antigua raza del País. Fruto de su trabajo fue que en 1950, se confeccionase, basado en el del canario Roller, el primer Código de Canto. En 1954 la Asociación de Canaricultores Españoles confeccionó un nuevo Código de Canto y bautizó a la raza con el nombre de Timbrado Español.

El siguiente paso fue solicitar el reconocimiento internacional de la raza, lo que se produjo en el año 1956, con ocasión del "IV Campeonato Mundial de la C.I.C.", celebrado en Barcelona. El resultado no pudo ser más decepcionante: la comisión encargada de valorar la nueva raza desestimo su reconocimiento internacional por considerarla el fruto no depurado de cruces con el canario Roller.

Fue en Bruselas, en el año 1962, durante el transcurso del "X Campeonato Mundial de la C.O.M.", y a instancias de la A.C.E., cuando por fin se reconoció internacionalmente al Timbrado Español.

Mucho se ha avanzado desde entonces y numerosos han sido los Códigos de Canto y planillas de enjuiciamiento que se han sucedido; muestra inequívoca del arraigo y del interés despertado por el canario de Canto Timbrado Español entre la afición española.

EL CANARIO TIMBRADO ESPAÑOL.

En el concepto técnico de canto Timbrado Español que se expone en este Código, se indica cual es la base en la que debe estar apoyado este tipo de canto, qué es lo que le hace diferente a las otras variedades del mismo tipo, y de una forma general, sus características técnicas, tanto desde el punto de vista de las cualidades principales de los sonidos que deben formar los giros y notas, como de las características musicales de la canción que se debe componer con dichos giros.

Esta definición será el punto de referencia ante cualquier duda que se plantee a un juez en un enjuiciamiento para valorar la calidad de los ejemplares cuando se le presenten para enjuiciar canarios de las diferentes líneas de canto "Timbrado" que se crían.

Los giros emitidos por el canario de canto "Timbrado Español" deberán de tener las siguientes características fundamentales:
El tono general de los mismos debe comprender un amplio registro tonal, sin que este canario tenga que especializarse en un determinado tipo de tono, tal como sucede en las otras variedades de canto que existen en la actualidad. En atención a lo aquí expuesto no se considerarán ejemplares de primera categoría aquellos que emitan una canción inmersa toda ella en tonos "acuosos" o con un tono general grave, por ser estas, como queda dicho, características de la canción de otras variedades de canto.

La intensidad de voz de los giros emitidos debe tener un valor tal que permita la clara audición de las vocales y consonantes que compongan los mismos y sin llegar a la estridencia, de tal forma que resalte el carácter musical alegre de este tipo de canto.

El timbre de los giros emitidos, igual que lo indicado para el tono, podrá abarcar un amplio espectro siempre que no sea igual al de las otras variedades de canto actualmente reconocidas.

En cuanto a las características de la canción que debe componerse con los giros, la misma debe estar basada principalmente en:



Ritmos lentos que permitan una dicción lo más clara posible, por tanto, se considerarán giros principales de este tipo de canto aquellos cuyo ritmo sea lento o semilento, sin que por ello deba despreciarse los giros de ritmo rápido pues los mismos también contribuyen a la riqueza y variedad de este tipo de canto, pero la canción no debe apoyarse en ellos pues esto es una especialización característica de otra variedad de canto oficialmente reconocida.

Melodías muy variadas, y por tanto deben estar compuestas por giros de todos los tipos de ritmo de emisión, pero en las que predominarán los lentos y semilentos, de tal forma que los cambios de ritmo se produzcan de forma clara y sin brusquedades. Atendiendo a lo aquí expuesto no se considerarán ejemplares de primera categoría aquellos que repitan monótonamente un tipo determinado de giros en perjuicio de una canción variada.

Como resumen, el canto Timbrado Español debe ser de ritmo lento, con buena dicción, y muy variado.

Al ser el canto "Timbrado Español" un tipo de canto, y por tanto, que puede ser emitido por muchos tipos de ejemplares, estos ejemplares se considerarán dentro de esta variedad, siempre que: la canción emitida tenga las características recogidas en esta definición conceptual, los giros se pueden clasificar dentro de la Planilla de enjuiciamiento y en la correspondiente definición del Código, y que no emitan una canción basada en los giros y características de canto de las variedades de canto oficialmente reconocidas.


Aunque a muchos criadores, sobre todo extranjeros, les resulta sorprendente la pugna existente en el seno de la canaricultura de canto española, ésta es tan antigua como la historia de nuestra canaricultura deportiva moderna. El enquistamiento de la problemática que desde sus orígenes arrastra nuestra canaricultura de canto se debe en gran parte a la idealización que en su día se hizo del cuasi mítico canto del canario del País y que desembocó en dosmodelos completamente diferentes de canario. Al concurrir ambos modelos,por diferentes circunstancias, en el estándar del Timbrado F.O.C.D.E., se inició una polémica que ha sido utilizada en diferentes momentos de la historia de nuestra Ornitología Deportiva como arma arrojadiza por las dos principales federaciones nacionales (F.O.C.D.E. y F.O.E.), lo que explica, per se, el temor reverencial que la cuestión timbradista ha provocado desde siempre en los estamentos políticos de la canaricultura española e incluso internacional.
El Código del Timbrado de F.O.E. ha variado poco respecto al elaborado por Alejandro Garrido en 1950 y menos aún si lo comparamos con el aprobado por la C.O.M. en 1962, lo que implica un modelo de canto definido y fácilmente identificable hasta por profanos en la materia, ello confiere al Timbrado F.O.E. un sello de identidad racial del que, lamentablemente, se carece en F.O.C.D.E.; ya que los Códigos de esa federación se han caracterizado desde 1976 por un ejercicio de malabarismo político para contentar a las diferentes tendencias, pecando por ello de una indefinición que hace prácticamente imposible que alguien ajeno a la raza pueda intuir siquiera qué caracteriza su canto. Esa y no otra es la razón por la que a pesar de que el estándar F.O.C.D.E., con algunos matices, es el reconocido oficialmente por la C.O.M. muchos aficionados extranjeros prefieran el estándar F.O.E.

2.- Antecedentes históricos.

Será preciso que vayamos hacia atrás en el tiempo, a la España de la posguerra, concretamente a finales de la década de los años cuarenta. Entre finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, partiendo del indefinido canario del País (1) , que a pesar de su mitificación no dejaba de ser más que el canario común criado en España, se empezó a trabajar en pro de la consecución de un canario de canto que fuera representativo de la Canaricultura nacional. Si bien el objetivo era uno, dos fueron los caminos elegidos para conseguirlo, caminos que, lejos de converger, con el tiempo fueron separándose más y más, hasta el punto de que desembocaron en modelos de canto claramente antagónicos.
En F.O.E., de la mano, principalmente, de Garrido, Serrano, Crespo, Pulido y Lacomba, se seleccionó un canario de canto metálico, alegre, variado y de repertorio estereotipado, primando la emisión de giros de texto fonético limitado fácilmente identificables, entre los que destacaban los timbres, el CHAU y el PIAU, considerados básicos y hereditarios y que conferían gran homogeneidad al conjunto de los ejemplares. Como la base de la canción de este tipo de canario eran los timbres se le denominó Timbrado Español.

(1) El canario del País era, supuestamente y según creían los canaricultores de la época, el descendiente directo más puro de los primeros canarios silvestres criados en cautividad en España, por ello se suponía que su genotipo y fenotipo eran los más próximos a su antepasado salvaje; no obstante, es imposible hablar de este tipo de canarios como constitutivo de una raza, ya que los canarios del País carecían de la homogeneidad fenotípica, grosso modo, que caracteriza a las razas fijadas y seleccionadas. Del canario del País
español surgieron, bien por selección, bien mediante cruces con razas extranjeras, canarios silvestres e incluso a través de la hibridación con verdecillos, varias razas, aunque algunas de ellas no han sido reconocidas hasta hace pocos años. Así, si leemos los artículos de la época, las referencias en libros de canaricultura, españoles y extranjeros, y los cruces de los que se habla en ellos, comprobaremos que se mezcla el origen de los canarios de Raza Española (Cataluña), del Timbrado (Madrid), del Giboso Español
(Sevilla), del Melado Tinerfeño y del Larguillo (Valencia). Aunque el Canario Discontinuo siempre se ha amparado por el estándar del Timbrado, nuestro canario de canto basado en los ritmos no continuos surgió en la misma época que el Timbrado, de forma paralela e independiente, en Asturias.


Paralelamente a ese trabajo, en el Grupo de Pájaros del Sindicato Nacional de Ganadería, se llevaba a cabo otro muy diferente tendente a la consecución de un canto basado en los giros de ritmo no continuo y texto fonético ilimitado, preconizado, principal que no exclusivamente, por Drove, Ruiz, Rico, Pérez Manso, Ecalle y Bouzo, que buscaban canarios que destacaran por sus dotes interpretativas y cuyo canto fuera valorado más por sus cualidades y excelencias musicales que en función de la mecánica cumplimentación de una planilla de enjuiciamiento, como acontecía en otras variedades, en las que la puntuación total era simplemente la suma de la valoración individualizada de cada uno de los diferentes tipos de variaciones emitidos, en detrimento de la valoración global del canto . Estos autores denominaban a su canario de Canto Español o Cantor Español, cuyo referente eran ciertos canarios criados a principios de siglo en algunas comarcas catalanas y de los que sólo quedaban referencias idealizadas de aquellas personas que los habían conocido, como era el caso de Drove, originario de Vich.
Mientras en Asturias se iban sentando poco a poco las bases de su canario de canto, en la capital del Reino se iba más deprisa y se trabajaba a destajo. La consecuencia fue que F.O.E. presentó en primer lugar el fruto de su trabajo consiguiendo que su canario fuera reconocido internacionalmente.
Ante el reconocimiento del Timbrado F.O.E. y dado que éste se presentaba como la culminación del proceso selectivo del canario del País, se alzaron las voces de los que defendían que el auténtico y genuino canario del País no era el Timbrado de la F.O.E., que si había un tipo de canario merecedor de ser considerado como descendiente de aquél ese era el asturiano. Ese es el origen de una polémica que dura ya más de medio siglo. Volviendo a principios de los años sesenta y después de lo dicho, resulta fácil comprender por qué el canario de canto asturiano no tenía cabida en el estándar del Timbrado F.O.E., se trataba de otra variedad. Lejos de reconocer esta realidad y de plantearse el reconocimiento racial de sus canarios, los defensores del canario asturiano defendían, siguiendo a Drove, la idea de que su canario era el auténtico heredero de los antiguos canarios del País y el único con méritos suficientes para representar a la canaricultura de canto española frente al según ellos bastardeado Timbrado F.O.E. Mientras F.O.E. se convirtió en garante de la pureza racial del Timbrado, en el Grupo de Pájaros y su sucesor la A.O.N.S., los defensores del Cantor Español fueron imponiéndose, ayudados por los jueces y aficionados de Andalucía, que ya en aquella época optaron por un tipo de canario de canto ecléctico que conjugaba las virtudes de ambas variedades de canto. Ejemplo de esta entente fue el Código de Córdoba de 1976, que se refería a la raza como canario de Canto Español (Timbrado) y el principio de la explicación de la denominación Timbrado por el timbre de voz metálico de la raza y no por la emisión de timbres. A juicio de los defensores del Timbrado con este Código se trataba de sustituir una variedad de canto por la otra y aprovechar la vitola de raza internacionalmente reconocida del Timbrado Español.
Desde entonces, en el seno de nuestra federación han coexistido no ya dos sino tres tendencias, convirtiéndose la intermedia, hoy por hoy, en la criada mayoritariamente; siendo considerada en la actualidad como la legítima heredera del Timbrado original, ya que el canto de estos ejemplares respeta los parámetros básicos del Timbrado, búsqueda de repertorios variados conformados por giros de los tres ritmos básicos de emisión y completos en relación a los diferentes tipos de giros que configuran la planilla de enjuiciamiento.

3.- La triple personalidad del Timbrado.

La coexistencia no ha sido del todo pacífica, ya que cíclicamente se han desatado pugnas internas entre los criadores de una u otra variedad por conseguir imponer su tipo de canto sobre los otros. Ejemplo de esto lo representa lo acontecido cuando se integró la A.C.E., con sus jueces F.O.E., en la A.O.N.S. y que tras varios años de crispación y acalorados enfrentamientos entre Albino Fernández Terán, defensor de los criterios A.C.E.-F.O.E. y Rafael Martínez Bouzo, acabó en el nombramiento de una Comisión Gestora en la Comisión Técnica de Timbrado de la ya F.O.C.D.E.; esta comisión elaboró el Código de Canto de 1987, cuyo texto reprodujo casi íntegramente el del Código de Córdoba de 1976.
Resulta evidente qué es lo que define al genuino y auténtico Timbrado Español y si hacemos un estudio objetivo tendremos que llegar a la conclusión de que los únicos canarios que responden a dicha definición son los llamados Timbrado F.O.E, también popularmente llamado clásico, e Intermedio, cuya base genética canora son los timbres, los CHAUS y los PIAUS, en el caso del Timbrado F.O.E., con el complemento de una serie de giros, más o menos importantes, que se combinan con los básicos para crear canciones que se ajusten lo más posible a la planilla estándar. Por el contrario, el Canario Discontinuo, popularmente llamado floreado, basa su canto en la improvisación, en su capacidad de crear y combinar en canciones musicalmente complejas y atractivas infinitos sonidos de ritmo no continuo, timbre variado y texto fonético ilimitado. La emisión de giros de ritmo continuo (timbres y rodadas) y de ritmo no continuo de texto fonético limitado (cascabel, castañuela, Chaus, Piaus, Campana, etc.)confiere a las canciones de los canarios que los realizan una apariencia de semejanza canora de la que carece el Canario Discontinuo, cuya tarjeta de presentación es, precisamente, la diversidad en estado puro. Se trata, en suma, del canario cantor por excelencia, un ejemplar creado para componer y que por ello requiere de una selección genética especialmente exigente: no basta sólo con elegir a los ejemplares que posean los aparatos de canto más adecuados sino que además deben demostrar su talento para utilizarlo de la forma más eficiente desde el punto de vista musical (2) .

FENOTIPO.
No siendo el canario de Canto Timbrado Español ni de color ni de forma, queda el criador en libertad de ajustar los caracteres fenotípicos de sus ejemplares según la evolución del canario silvestre. NO se admitirán el factor rojo ni la presencia de rizos en el plumaje.

 
   
 
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